miércoles, 27 de febrero de 2013

Pan con chocolate










Me gustaría que el paso de los años no impidiera que los recuerdos de la niñez afloraran a mi memoria a la voz de mi deseo. Suavizados por el tiempo que los arrincona en un lugar del cerebro, aquellos momentos , de vez en cuando , y tan solo de vez en cuando , como la  luz que alumbra la oscuridad de un dormitorio a medianoche ,  prenden la chispa de mi alejada y evocada infancia .
  Hoy la ha encendido el pan con chocolate .
 Mi madre me hacía un hoyito en el pan e introducía dentro un buen trozo de chocolate , vamos , dos o tres onzas , pero era suficiente ; luego , yo le pedía que me narrara la historia de cuando ella estaba en el colegio y le quitaron su merienda .
"Cuando yo iba al colegio , las costumbres  no eran las de ahora" .
 Me contaba .
" Pero aún así , yo también llevaba pan con chocolate" .
  Y proseguía su relato :
-"Una vez , como todas las tardes,cuando había concluido el tiempo que ocupábamos en las labores propias de las chicas ; la maestra nos ordenó  recoger los retales de tela que bordábamos . Era la hora de la merienda ; colocadas en fila nos repartía los bocadillos que nuestros padres nos preparaban y que al llegar a la escuela,  ella nos había colocado sobre una mesa" .
"Mi sorpresa fue grande cuando al desenvolver el mío , vi que mi trozo de pan estaba solo , sin chocolate ; por más que miraba y le daba volteretas al papel , éste  había desaparecido" .
 " Rápidamente , me acerqué a la maestra a contarle mi pequeña tragedia ; ella , por más que preguntaba, no conseguía averiguar el paladar y paradero del chocolate afanado".
Luego vino la decisión salomónica de su profesora , era lo que más me entusiasmaba .
-" La maestra pidió a las demás niñas sus bocadillos , y uno a uno fue quitando un trocito de chocolate de cada merienda , cuando hubo concluido  , me llamó y me los dió"  .
De ese modo resolvió la maestra ese pequeño y dulce problema .
 Mi madre me comentó que nunca había visto junto tanto chocolate. 
No hace falta profundizar y reflexionar sobre esto , es más agradable cerrar los ojos y recordar aquellas 
tardes de juegos y meriendas ; el pico del pan al que arrancábamos la miga y el azúcar y el aceite empapado en ella . Todo, en la inmensa distancia del tiempo nos parece un hermoso sueño. 
Quisiera , esta noche, tener sueños de pan y chocolate. 


1 comentario:

  1. Hacía ya tiempo que no entraba en el Blog, lo tenía abandonado. Hoy he pasdo un rato y me encontré con todas estas entradas que tú has ido dejando con suavidad por el camino. Y he disfrutado de su lectura. Es bonito lo que escribes y cómo lo escribes. Enhorabuena. Seguiré pendiente.

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