martes, 29 de marzo de 2011

Nostalgia

Los que no vivimos en nuestra ciudad natal, tenemos un cariño tremendo por nuestro pueblo.
 Aprovechamos, cualquier ocasión, para alabar todo lo que le pertenece;desde su repostería hasta su paisaje, desde su gente, a cualquier rincón, que para nosotros, y sólo para nosotros, signifique algo especial.
Hace unos días y gracias a este prodigio de la comunicación que es " internet ", pude contactar con una amiga, compañera de juegos, y de la que no tenía noticias desde hace treinta años.
Con gran voracidad nos contamos nuestras historias; todo lo que en unos minutos puede resumir más de media vida.
Sin embargo, casi sin darnos cuenta, volvimos a tener diez años, y, brotando, como de un manantial inagotable, fueron saliendo recuerdos olvidados; aquellos momentos, que con el filtro de la distancia, se han vuelto, si cabe, aún más mágicos y maravillosos.
Hoy mi sol de primavera va para mi pueblo,  con olor a tierra mojada en las tardes de otoño, cuando con tres pesetas podía ir al cine y pasar toda la tarde con un sabroso chicle " Bazoka " de tres ruedas de fresa ; ó las tardes de verano, que con un polo de limón recorría sus calles; y mi plaza del "paseo" y mis amigos, a los que el paso de los años me impide reconocer a veces.
Me viene a la memoria ese fandango :

 Viva La Palma, mi pueblo
 Viva La  Palma, mi pueblo
 viva La Virgen del Valle
 sus bodegas y buen vino
Placita del Corazón de Jesus
 sus plazas y sus buenas calles
 Que vivan los palmerinos.


domingo, 20 de marzo de 2011

Marisma de agua salada

El  sábado, una primavera anticipada me regaló un día lleno de naturaleza y cargado de añoranzas de mi niñez. Visité con parte de mi familia, El Coto de Doñana. Iniciamos en El Rocío nuestra particular excursión,visitamos como era de rigor, la ermita de La Virgen; luego más tarde, tras una parada para comer,continuamos  la marcha hacia El Coto.En una especie de microbus,un guía nos iba adentrando entre bache y bache en unos caminos de arena, a veces y por las últimas lluvias, cubiertos de agua y fango.
Me impresionó esa llanura inmensa cuyo horizonte lejano y brillante no podía adivinar; me cautivó el paisaje ajeno a la mano destructora del hombre.Viejos alcornoques cuyas oquedades eran utilizadas para albergar el alumbramiento de las crías de algunos mamíferos, como el lince.
Pajareras, nidos en las ramas de alcornoques centenarios y majestuosos.
También los pinos, y las eneas y los juncos junto al agua. Luego las aves: Milanos, moritos, garzas, águilas y un sin fin de pájaros que no pretendo enumerar, sino destacar, en el conjunto hermoso de este lugar privilegiado de la naturaleza.
Por eso aún impresionada con tanta belleza, me atrevo a decir:
  Marisma de agua salada,
  llanura extensa y radiante,
  en tí la luna se baña,                                            
  cual cansado caminante.
  Testigo de amor y vida,
  cuando oscurece la tarde
  y unos milanos anidan
  en viejos alcornocales.
  La luna, ayer, atrevida,
  susurrába así a la aves:
  que viene la primavera..
  ya huele a flores el aire.

jueves, 10 de marzo de 2011

Mi terraza

Desde el  ventanal del salón de mi casa,diviso media ciudad.
Cuando me vine a vivir a este piso,lo primero que me gustó fue la vista desde la terraza.Cual si de un hotel se tratara,a veces me preparo un desayuno de esos que tomamos cuando vamos de viaje; el zumo de naranja,
café con leche,algo de fruta y tostadas con mantequilla y mermelada.Si hace buen tiempo,saco la mesita y disfruto de esa media hora, en la que comparto mi café, con los entrenamientos de un equipo de fútbol juvenil ó con el concurso de salto de caballos.Con este inicio del día,me basta con cerrar los ojos, para viajar en el tiempo y darme cuenta de la afortunada que soy con estar aquí en esta ciudad y en mi hogar.Por supuesto,no pongo la televisión ni enciendo la radio.Me basta con el ruido de los pájaros y los rayos de sol que calientan la mañana.

domingo, 6 de marzo de 2011

Roland

Roland es un precioso y atlético galgo salvado del peligro de perecer atropellado en la autovía.
A finales de Septiembre fue recogido de la carretera,lleno de heridas,sucio y haciendo honor a su raza: flaco,tremendamente flaco.Hoy está precioso, fuerte, y salvo por su porte espigado y elegante,dista mucho de parecerse a aquel otro perro asustado que apenas pudo sortear y frenar a unos cuantos coches.
 Tras esos coches, llegó uno cargado de juventud, altruismo y generosidad; va para el chico y la chica que
iban en él,un hermoso "sol de primavera", que a Roland, ya le sonrió ese día la suerte y brilló el sol para el, por mucho tiempo.

viernes, 4 de marzo de 2011

Un sol

Todos los días nos puede sorprender un tibio sol de primavera, no es exclusivo de ninguna estación, está en todas partes;lo bueno y lo que nos hace sentir de una manera especial es saberlo encontrar,después saldremos a la calle y seguiremos adelante. Yo tengo el mío cada día. Te invito a buscar el tuyo.